Es habitual que las madres y padres suelan decir que haber tomado la decisión de serlo -aún con todo el sacrificio y esfuerzo que supone- es la mejor decisión que han tomado en su vida.
Hay decisiones tan importantes que al tomarse parten la vida en dos. Tan importantes, que el tú de esta vida donde tomaste un camino, es una persona diferente al tú de la vida donde tomaste el otro.
Y seguramente sea verdad que para la inmensa mayoría de las madres y padres que lo han sido, es la mejor decisión que han tomado y no la cambiarían por nada, sobre todo, porque hacerlo supondría que sus hijos desaparecerían.
Yo mismo, pese a que considero que algunas de ellas no fuera muy acertadas, no concibo haber tomado decisiones distintas a las que me llevaron a Jon.
Pero no creo que la respuesta se deba a una cuestión de comparar cual hubiera sido una vida mejor o cual una peor. En mi opinión es una cuestión de identidad. Tanto de la identidad de los hijos como de la de las madres y padres, quienes son debido a haber tomado esas decisiones.
Tengo un amigo que mantiene que quiere más a su esposa que a sus hijos, y lo argumenta diciendo que ha vivido más con ella, y que sus hijos se irán, o se han ido, pero su mujer se queda con él. Cuando dice esto creo que hay tanto una parte egoísta evidente en su razonamiento, como otra parte de no saber explicarse.
El vínculo con tu pareja si es real -hay muy pocos que lo son- es de tú a tú. Alcanzar la unidad sin perder la individualidad. Contárselo casi todo. Conocerse, aceptarse, quererse, amarse y admirarse. Esto es sin duda realmente difícil de lograr. Con los hijos el vínculo es distinto. De crianza, de protección, de amor incondicional, pero no de tú a tú.
Hay elementos que no son comparables, y la pregunta o el juego de a quien quieres más o a quien salvarías en un incendio si solo pudieras salvar a uno, viene viciado de inicio. No creo que el amor por tu pareja sea comparable al amor por tu hijo, pero si te ponen en la tesitura de elegir con que de las dos cosas te quedas y entras al juego, entiendo perfectamente a quien elija una cosa y a quien elija la otra.










